28.8.11

Wilfred

Wilfred no es un perro común. Wilfred persigue motos, se rasca la tripa, se folla a tus peluches y se pirra por la mantequilla de cacahuete pero sigue sin ser un perro común. Wilfred fuma marihuana, mea de pie y da lecciones de la vida a un atormentado Elijah Wood.

Con esta frase empieza el primer capítulo:

"Sanity and happiness are an impossible combination" - Mark Twain



Y no te digo nada más.



25.8.11

Bed & Breakfast ?

Es curioso cuando dos personas completamente desconocidas pasan de un plano plenamente etéreo al intercambiar nombres a otro más físico, más palpable al hacer lo propio con fluidos. Lo más sorprendente es que el proceso es regido por la mayor absoluta naturalidad.

¿Qué conoces de esa persona?

Su nombre, a qué se dedica y con suerte algunas de sus inquietudes, si ha habido charla previa. Le gusta viajar, la fotografía, pintar, leer, escuchar música... Algo estándar dependiendo del círculo donde te muevas. Por eso prefiero conocer otro tipo de cosas, como por ejemplo, qué suele desayunar. Pienso (aunque no siempre ha sido así) que el desayuno es la comida más importante del día. Me gustaría saber si le da la suficientemente importancia o si simplemente se bebe un café, fuma un cigarro y... se sumerge en su monotonía diaria.

Mis desayunos son altamente influenciables según mis compañías matutinas. Dependen también del país donde esté, de lo llena que esté la nevera o de cuánto tiempo disponga antes de hacer la siguiente actividad, pero definen bastante qué tipo de día será. Ejemplos:

Té, tostadas con tomate y queso y un melocotón grande -> Día normal con alguna que otra novedad.

Zumo de naranja, té, revuelto de huevos con bacon y champiñones, tostadas con tomate y café -> Día ultradivertido en una ciudad extranjera.

Cerveza, palinka, croisants de crema ultra secos y una especie de pan de ajo -> Acuéstate ya que mañana será un gran día...

Creo que la gente que se marcha antes del desayuno no ha descubierto aún lo maravilloso que es compartir estos instantes aunque sea con alguien del que únicamente conoces cuatro pinceladas. Siempre descubres pequeñas historias individuales, pequeñas tradiciones que incluso puedes adoptar sin pedir permiso y quién sabe, quizá esa persona valga realmente la pena y se convierta en algo más que un solo Bed & Breakfast (o no).


m.


22.8.11

A orillas del Danubio II








Bebiendo una cerveza de cereza en la Romai Fellini. Mis pies juegan con las piedras mientras suena música feliz. Estamos tumbadas en hamacas pintadas a rayas. Cojo la piedra más plana que encuentro y la lanzo con todas mis fuerzas. Sin odio. Simplemente para hacerla rebotar, como cuando eres pequeña. Olga explica como liaba porros su vikingo mientras Mañi la escucha y usa su propia técnica. El camarero recoge los vasos desperdigados por las mesitas con una cesta. Viste una camisa a rayas a juego con las hamacas. Lo voy a llamar Gio porque es el nombre más acorde con el lugar. Mañi hunde los pies en la orilla de piedras hasta encontrar el agua. Suena Yann Tiersen, la escena no puede ser más perfecta. Bueno sí. Mi letra cada vez es más pequeña e ilegible. Me dedicaré unos segundos a grabarlo todo en mi mente. Amelie. Las olas. El murmullo de la gente. El crujir de las piedras. El rasgar de mi bolígrafo. La sensación embriagadora. La brisa estupenda. La luz amarilla. El olor a cielo. El reír de los niños. Todo está bien. Pequeña, muy pequeña hasta desaparecer...







m.

21.8.11

A orillas del Danubio I





Estamos pintando sillas de amarillo en Tüzraktér con Fergo. Bebiendo Club-Mate. El cielo del patio interior está tapado con una lona de circo. Suena un ring del chat del facebook del señor que está sentado a nuestro lado con su portátil. Se oyen risas, parecen italianas.Tres campanadas de una iglesia cercana irrumpen descaradamente. Una radio húngara rompe el legado de silencio que las campanadas habían perpetrado. Olga apoya su cabeza en mi pierna y le acaricio el pelo. Es largo y huele bien. Fergo repasa con su pincel la silla buscando pequeñas imperfecciones. Se agacha, le cruje la espalda, no lleva camiseta, se gira y sonríe. Sus ojos azules me miran distraídos, nerviosos. Está extremadamente delgado. La columna vertebral le sobresale grácilmente mientras pinta. La pierna me empieza a sudar. No corre ni una pizca de brisa pero no hace calor. Mis pies descalzos recogen toda la mugre del lugar. Fergo mira la silla y asiente con la cabeza. Hemos hecho un buen trabajo. Estas sillas siempre estarán en Budapest como parte de nuestro pequeño legado.






m.

16.8.11

Surrealismo mágico: Sziget 2011

Empezaré por el principio y recordaré las pocas ganas que tenía de ser testimonio un año más del festival que ahora considero el más GRANDE del mundo: SZIGET. A pesar de haber ganado las entradas en facebook consideré seriamente no asistir puesto que no me veía motivada. Supongo que esta desidia era debida a la experiencia del año pasado que aunque no fue totalmente nefasta tampoco fue lo suficiente legendaria como para quedarme con ganas de repetir.

Ahora que el Sziget ha finalizado ya puedo decir que ha sido una de las experiencias más surrealistas y mágicas de mi vida. Las horas pasan y sigo sumida en una vorágine de recuerdos. No puedo parar de pensar en todo lo que he vivido e imagen tras imagen acude a mi mente a modo de flashes desordenados que intentaré plasmar por aquí lo mejor que pueda:

- Perder el móvil en el Main Stage (conocido también como estado de main) en el concierto de "Chemical Brothers" y encontrarlo en el "Lost and Found point" sin perder un segundo la compostura (feel like a lady).

- Desayunar palinka, birra y langos con ajo y pensar que es el mejor desayuno de tu vida (tal vez debido a la compañía y al estado súmamente ebrio).

- Salir de la tienda y encontrarte a medio camping VIP aplaudiéndote mientras deseas que la tierra se te trague.

- Descubrir el concepto "mañaneo" y bailar al son de la percusión containeril de la
mano de tan ilustres personajes festivaleros:

x El senyor de la polla de madera ultrarealista.
x Thomas, "el del albornoz".
x Un mexicano locutor emperrado en fumarse un billete de 200 florines.
x Un fotógrafo canario que hacía fotos con el iphone.
x El nieto del Che nicaragüense que andaba a lo Walking Dead.
x Nicola, el gitano francés que tomaba speed.
x Ruth, una chica encantadora y super especial.
x Alberto Kalasnjikov a.k.a Sayid pero en guapo.
x Mañi, la trol topillo con más flow del universo.
x El señor francés que no paraba de insistir con hacer un trío a Ruth y a mí.
x Su amigo el del pelo rizado con gafas flotantes.
x J. el hombre de las dos caras, el dr. Shepard de la isla.

- Intentar bailar rock bajo la luna y ser feliz a pesar de sentirme totalmente arrítmica.
- Destrozar un escenario a base de brincos al son de rock viejuno ;)
- Ir al Sziget by the face y descubrir una vez allí que teníamos pulserita para el camping VIP y comprender qué significaba.
- Disfrutar como una enana (disfrutando te lo juro como un puto enano) la piscina del camping VIP y fingir enfados cada vez que me tiraban al agua con la ropa puesta.
- Morir literalmente y resucitar 3 horas más tarde (feel like szigetjesus).
- Descubrir la importancia de no mezclar "bocadillos" con alcohol (ésto solo lo pillaran los fans de HIMYM).
- Sentir PORFIN el flow e intentar explicarlo sin éxito.
- Entrar en un toi-toi con Olga para ayudarme a ponerme nuestras archibuscadas esponjitas sin erótico resultado.
- Correrme del gusto en el concierto Gogol Bordello aunque me quedara con ganas de crowdsurfear...

Y podría estar horas pero mi estado febril me lo impide... Cuando me encuentre mejor seguiré trascribiendo flashes.
Me he dejado la piel y la isla me ha recompensado con estos grandes recuerdos y grandes personas que he conocido y que espero volver a encontrar en mi camino.

Desde budapest con amor(fosidad)

m.