
Hoy he ido a comer a casa de mi madre y su marido. Tienen una perrita, Nika, y es adorable. Luego hemos ido al cine. Yo quería ver "El escritor" de Ponlanski y ella "El concierto". Al final hemos optado por la segunda (qui paga mana). Me ha gustado mucho. Es de estas películas que te hacen sonreír. Ella se ha perdido a la mitad y luego me ha estado preguntado todo el rato hasta que la señora de delante le ha mandado callar, nos hemos mirado y hemos reído en voz muy bajita. Me han acompañado a casa y nos hemos despedido no sin antes abrazarme y estamparme en las mejillas dos besos de elevada sonoridad. La he mirado y he pensado que se hace mayor. Es una sensación angustiosa, incluso marea. C. me estaba esperando y juntas hemos ido a pasear. Hoy hacía mucho viento y me he imaginado volando y ha sido divertido. Me he ilusionado al recordar que este verano volaré de verdad. Los dos cruzaremos el Atlántico y aterrizaremos en Montréal. Pero aún falta mucho tiempo y tengo que ser muy buena.














Hace frío pero ya no tanto, ni hará calor sofocante como el de verano.